jueves, 31 de octubre de 2013

10 Diferencias en los Estilos de Aprendizaje de los Niños y Niñas

Diferencias en estilos de aprendizaje entre niños y niñas según los últimos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro.

1.- Razonamiento deductivo e inductivo.
Los hombres tienden a deducir, es decir tomar algunos principios generales para analizar casos particulares. No solamente lo prefieren sino que en la mayoría de los casos son más rápidos en deducir. Escolarmente, sacan mejores notas en las pruebas rápidas de respuesta múltiple.
Las mujeres prefieren el pensamiento inductivo, que se basa en ir agregando cada vez mas elementos a una conceptualización. Las chicas parten de ejemplos específicos para construir una teoría, por tal razón pueden obtener mejores resultados en pruebas donde se debe señalar o ejemplificar conceptos complicados.

2.- Razonamiento abstracto  y concreto.
Ejemplo, los hombres tienen mayor facilidad en seguir la clase de matemáticas en una pizarra, pero si dejáramos los conceptos abstractos y lo trajéramos a la realidad con ejemplos concretos, el cerebro femenino lo encontraría más fácil.
A los hombres les gustan los argumentos abstractos, los enigmas filosóficos y los debates morales sobre principios universales. La arquitectura y la ingeniería dependen en gran medida de principios de diseño abstractos por eso atraen a los chicos.

3.- Uso del lenguaje
Las mujeres acostumbran verbalizar mientras aprenden. Socialmente los hombres hablan en grupos de hombres para demostrar el liderazgo pero en su mayoría hablan poco. Mientras que en las mujeres existe un mayor equilibrio en el uso de la palabra entre las integrantes del grupo.
Las mujeres utilizan un lenguaje común, mientras que los hombres un lenguaje codificado. Tanto si comentan una anécdota o hablan de algún tema académico, los hombres usan un lenguaje codificado para comunicarse.

4.- Lógica y evidencia
Las chicas escuchan mejor que los chicos y ponen mayor atención a los detalles. Los chicos tienden a oír con menos matiz y pedir pruebas a sus maestros. Las mujeres pueden aceptar secuencias menos lógicas siempre y cuando se planteen con algunas aclaraciones.

5.- Tendencia al aburrimiento
Los chicos se aburren más fácilmente. Las chicas controlan mejor el aburrimiento. En los chicos no solamente dejan de aprender sino que presentan problemas de comportamiento.
6.- Uso del espacio
Los chicos tienden a usar mas espacio cuando aprenden. Si se pone a un niño y una niña en la misma mesa, el niño terminará invadiendo el territorio de la niña.

7.- Movimiento
Las chicas no necesitan moverse mucho cuando aprenden. A los chicos les sirve el movimiento para estimular el cerebro, controlar y aliviar los impulsos. La baja cantidad de serotonina y un metabolismo acelerado les impide permanecer en un espacio pequeño y los hace tender a comportarse con inquietud. Las pelotas anti-estrés, repartir hojas o sacar punta a lápices da pausas para hacer estiramiento a los alumnos inquietos.

8.- Sensibilidad y técnicas de grupo
Las chicas tienen más facilidad para aprender mediante la interacción social. Los chicos se concentran en hacer bien la tarea sin prestar mucha atención en los sentimientos de los otros. Las jerarquías son de extrema importancia en los chicos, los de mas bajo nivel jerárquico también disminuyen su aprendizaje. Para pertenecer a un orden importante los chicos crean diferentes grupos para competir, ya sea en deportes, tecnología, o diversas aficiones.
De forma inversa, las chicas que no se preocupan en destacar día a día o llamar la atención, son menos propensas al fracaso escolar.  Las chicas que ocupan menor posición en la jerarquía sacan mejores calificaciones que los chicos que ocupan esa misma jerarquía.
Los chicos en niveles más jerárquicos más altos generan menos cortisol, el cortisol afecta negativamente el aprendizaje. El cortisol les permite superar el estrés y adaptarse para sobrevivir por tal razón los niños victimas de acoso escolar genera grandes cantidades de cortisol que  les impide aprender.

9.-Usos del símbolo
Los chicos se sienten cómodos usando textos, gráficos, formulas y diagramas. Tanto a chicos como chicas les gustan los dibujos pero los chicos los utilizan con fines de aprendizaje, sobre todo porque estimula el hemisferio derecho y que es el que la mayoría de los chicos tienen mas desarrollado.  En las clases de literatura, los chicos disfrutan de simbologías y descripciones de imágenes, mientras que las chicas reflexionan sobre aspectos emocionales del personaje.

10.- Trabajo en equipo
Ambos géneros se benefician del trabajo en equipo pero de manera diferente. Los chicos no buscan tanto como las chicas, controlar el funcionamiento del equipo; prefieren elegir lo mas rápidamente posible un líder y centrarse en el objetivo.

La mayoría de los niños han aprendido a adaptarse de manera intuitiva. Con los descubrimientos mas recientes sobre el funcionamiento del cerebro podemos hacer que esta adaptación sea mas sencilla y permita crear planes para lograr los mismos objetivos de aprendizaje aunque por caminos diferentes y de manera mas eficiente.
Cada niño y niña es diferente en su personalidad y estilo de aprendizaje y estas tendencias no son absolutas. Los aspectos de la personalidad son más importantes a la hora de identificar un estilo de aprendizaje que el simple hecho de basarnos en el género.


martes, 29 de octubre de 2013

El Nuevo Maestro

Está por demás describir el papel que realmente realiza el maestro, el que creemos que realiza y el que efectivamente debería de realizar. Porque para ser maestro no basta con tener buenas intenciones, con hacer de su actividad un apostolado y con seguir al pie de la letra las fórmulas excepcionales como las competencias del docente. Basta de suposiciones, de buscar caminos cortos, de suponer que si lo actual no funciona tal vez haciendo lo contrario podría ésto cambiar.

Debemos modificar el sistema educativo para que considere al maestro como el arquitecto social responsable del futuro cercano de la nación. Preparándolo, motivándolo y sobre todo responsabilizándolo; el maestro, debe de rendir cuentas porque en sus manos tiene el recurso más valioso de la nación. Debemos permitirle al maestro innovar, diseñar y aplicar nuevos modelos educativos que permitan a los estudiantes competir en un entorno global.


Debemos dar la misma importancia a la mente tanto como al cuerpo y al espíritu. Por medio de actividades holísticas donde no solamente se evalúen resultados, sino también las herramientas heurísticas generadas. 

Debemos hacer que en la escuela prevalezca  el pensamiento, la práctica y emoción por aprender. Pues es gracias a la emoción que podemos fijar el aprendizaje y posteridad en la memoria.

Esto exige un nuevo tipo de maestro, un maestro que sea tan bueno enseñando como investigando. Que sea responsable de su aprendizaje y el de sus alumnos, y que pueda transmitir esta responsabilidad a la institución educativa, a los padres y a sus propios estudiantes.

Debemos responder más a nuestros alumnos que a la currícula. Los objetivos del currículum y el perfil de egreso no pueden estar por encima de las necesidades educativas de cada estudiante por separado. Esto significa que no por estar inscritos en el mismo curso, contar con la misma edad, y con la relativa experiencia educativa; un estudiante será tratado y evaluado que el resto de sus compañeros. Más bien el alumno debe ser evaluado según su avance y es el diagnóstico inicial, el que nos permitirá identificar el mejor camino para el desarrollo del aprendizaje en cada alumno de manera personalizada.

Debemos trabajar sobre las competencias que nos hacen humanos y no consumidores. El juicio crítico, la tolerancia y la búsqueda de la felicidad personal deben ser considerados ejes de gran importancia al momento de desarrollar las objetivos de cada curso. Porque si vemos al alumno como un cliente y a la escuela como una empresa, habremos caducado antes de haber empezado y en lugar de estar haciendo un beneficio, estaríamos perjudicando más a la sociedad; y más valdría dejar a los estudiantes a los devenires de la naturaleza y confiar en la autopoiesis que inscribirlos en este tipo de seudoescuelas.

Debemos ser más alumnos y menos maestros. Hasta los maestros hemos sido alumnos algún día pero parece que lo hemos olvidado. Acaso hemos olvidado el tedio de estar 5 horas sentado escuchando  una clase que en nada se relacionaba con nuestra realidad, con nuestras preocupaciones propias de la edad, cuántas veces nos dijeron que el álgebra algún día nos será útil. Alguna vez tu maestro de matemáticas te dijo que el teorema de Pitágoras te ayudaría a calcular las dimensiones de un terreno que esperas comprar o vender, y que aun sigues esperando. Cuántas definiciones, cuantas páginas de libretas se llenaron de conocimientos obsoletos, de demostraciones de autoritarismo del maestro porque según los adultos "debiamos aprender a seguir instrucciones". ¿Qué hemos aprendido después de tanto tiempo?

El nuevo maestro no es capaz de administrar toda la información de su clase, pues existe mucho más información en la red de la que puede controlar. Porque  mientras el maestro cree dominar las formulas del mundo conocido, sus alumnos crean , violan y generan nuevas leyes para el ciberespacio. Porque el maestro es prisionero del mundo palpable y sus alumnos son ciudadanos del mundo digital. Mientras los alumnos son preparados para responder a las exigencias del mañana, los maestros no están preparados para las exigencias actuales y muy rápidamente por fortuna, más pronto que tarde, serán nuestro alumnos quienes tomen nuestro lugar pero desde la educación 3.0
Debo aceptar que no temo por la extinción del maestro tal cual es conocida, al contrario, veo con optimismo una nueva generación de docentes capaces de aplicar los nuevos descubrimientos de las neurociencias, las competencias digitales, la educación personalizada y masificada a través de las nuevas tecnologías.

lunes, 28 de octubre de 2013

¿Qué puede hacer un maestro?

Los niños y niñas procesan la información de manera diferente. Lo que buscamos es que ambos aprendan con la misma calidad pero mediante métodos y estrategias diferentes. Esto es, apoyarnos en sus diferencias para lograr una autentica integración de géneros, con respeto a la diversidad y derrumbando antiguos estereotipos. Debemos concientizar a los alumnos de lo que se espera de ellos, de su rol social y su identidad cultural. 

No porque se separa niños y niñas en las escuelas significa que van a mejorar, se den desarrollar estrategias pedagógicas para sacar provecho del género, en el caso del los niños sus habilidades lógico-espaciales, en el caso de las niñas sus habilidades lingüísticas-comunicativas.

Creemos erróneamente que fomentamos la equidad de género al poner un niño junto a una niña, pero que pasa cuando el niño quiere bailar o dibujar, etc; pensamos que son conductas afeminadas. En la educación diferenciada no hay quien juzga o compara porque el resto de sus compañeros también pueden ejercer sin prejuicio cualquier actividad, es por esto que en los colegios de niñas hay un mejor nivel de conocimiento tecnológico y gusto por las computadoras, del que lo hay en colegios mixtos.

Tanto hombres como mujeres necesitan en su desarrollo contar con modelos, en este caso maestros que puedan entender a su propio género. Esto no significa que las escuelas deban tener mas o menor calidad para un genero u otro, o determinados recursos y maestros. Significa que durante el horario escolar el alumno podrá sacar provecho de su género y tener una mejor y más útil relación con sus maestros.

Construimos con materiales desconocidos algo que no sabemos para qué va a servir.

El alumno puede ser visto como una caja vacía, un libro en blanco, una masa moldeable, un elemento impreciso de la sociedad. 

Si vemos la educación desde su papel formador de ciudadanos y personas con valores y felices, nos lleva a cuestionar los contenidos académicos: las asignaturas que tienen que ver la cultura local, con la identidad cultural, con el rol social, etc. Son las asignaturas más subvaluadas en el sistema educativo actual, donde predomina el capitalismo sobre el autentico concepto de globalización.

Entiendo entonces al maestro que se limita a reproducir de manera resumida los contenidos de un libro, siguiendo la currícula cual mantra que le abstraiga de estas interrogantes; aferrado  al sistema con las uñas, sin querer ver los grandes vacíos de un sistema por demás acabado.


Los alumnos no son recipientes. Nuestros alumnos conformarán la pujante sociedad con la que soñamos, y requieren de nosotros una mayor efectividad como maestros.

Debemos pedir que el maestro motive a sus alumnos a cuestionar, a descubrir sus propios métodos y a formarse una personalidad autentica.   Un maestro que pueda desarrollar los talentos natos de sus alumnos.

Debemos identificar la naturaleza de las cosas que nos hacen felices, las competencias que nos hacen más humanos y sobre ellas escribir en la currícula.

Solamente podremos responsabilizar a los alumnos de su propio aprendizaje cuando el sistema se haya flexibilizado lo suficiente para garantizar una educación diferenciada.

¿Enseño o doy clases?

Cuántas veces me he cuestionado sobre el valor real de los conocimientos que intento crear en mis alumnos. Sé perfectamente que después de las vacaciones entre un nivel y otro, al poner los exámenes de diagnóstico parecen haber olvidado la mayoría de los temas vistos apenas el año pasado.
Yo mismo no creo poder recordar a conciencia lo que estudié en mi educación básica y sospecharía que gran parte de lo que creo recordar fue aprendido por factores ajenos a una aula o al sistema académico.

No pongo en duda la necesidad de la educación ni los beneficios que conlleva. Pero me gustaría ser más preciso en definir de que manera mis conocimientos fueron obtenidos y aplicados para mi beneficio y el de la sociedad.

Lograr la enseñanza duradera y útil, debería ser nuestro principal objetivo como docentes. Siempre decimos que el protagonista del proceso enseñanza-aprendizaje es el alumno, pero qué perfil de alumno fue considerado al momento de hacer nuestro diseño curricular o plantear las competencias a desarrollar.

No existe la enseñanza sin un cambio; si la educación debe ser evaluada cualitativa o cuantitativamente y  al pasar un año el alumno ha olvidado la mayoría de los temas vistos en el curso, podemos concluir entonces que la enseñanza ha fracasado pues no ha logrado ser permanente. Peor aun, el alumno ha demostrado con el día a día la obsolescencia de esos conocimientos y por eso los ha olvidado.

Debemos cuestionarnos los objetivos básicos de la educación. Si decimos que estamos preparando al alumno para afrontar con mayores recursos las exigencias de su vida futura, entonces, tendremos que definir como será la vida en el futuro. 

Conocer el futuro con la certeza suficiente como para comprometer la educación de los jóvenes, no es posible, pero sí podemos conocer a los alumnos lo suficiente para adaptar el sistema educativo y desarrollar en él los talentos naturales en pos de un mejor futuro.

Crear ambientes de aprendizaje menos temibles y más desafiantes.

Crear ambientes de aprendizaje menos temibles y más desafiantes.

Desde el punto de vista de la inteligencia emocional (IE), que propuso Goleman, el ser humano es capaz de motivarse y persistir frente a los retos; además puede distinguir las emociones propias y las de los demás. La IE forma un papel decisivo en la atención y memoria, porque refuerza o debilita las conexiones neuronales.Las emociones están constantemente reestructurando el entramado neuronal, que nos lleva a pensar inmediatamente en plasticidad cerebral.

"El desafió" como elemento de la actividad académica potencia la creatividad cuando se ejerce: el análisis, juicio, comparación, critica, etc.

De tal modo que no podemos separar el coeficiente intelectual (CI) de la inteligencia emocional (IE) ya que de ésta depende en gran medida el desarrollo de la creatividad y la autonomía del aprendizaje.

La cuestión es:
¿De qué manera podemos crear ambientes de aprendizaje desafiantes utilizando la tendencia emocional del género?

La Educación Diferenciada

La educación diferenciada busca reconocer las diferencias educativas de cada estudiante.

La diferenciación por género es básica pero a mi parecer también es superficial, por tal razón integro los tipos de inteligencias y los estilos de aprendizaje  como complemento.

Gracias a las nuevas tecnologías podemos generar productos educativos de calidad, personalizados para cada estudiante con la intención de dar a cada alumno el estimulo correcto para mejorar el aprendizaje.

La educación tradicional a partido de desarrollar estándares y comparar alumnos, de un alumno con otro, o con otro grupo, o entre escuelas o países no logra otra cosa más que frustraciones y repetir indiscriminadamente parámetros sin ninguna certeza sobre su eficacia.

Desde la perspectiva de la educación diferenciada o personalizada y tomando algunos conceptos de la antroposofía y la autopoiesis, he buscado integrar a mi actividad docente otro tipo de parámetros de diagnóstico, práctica y evaluación, restructurando las prioridades de las competencias a desarrollar para dar más importancia a la autoconciencia y autodescubrimiento. Solamente dando autoridad y responsabilidad al alumno sobre su propia educación y permitiendo que la naturaleza guíe el desarrollo del alumno en un entorno lleno de retos intelectuales podemos lograr seres humanos íntegros, insertos en la sociedad y felices.

En la época en que vivimos las respuestas han sido devaluadas y lo verdaderamente valioso es ahora generar graduados que puedan plantearse sus propias preguntas y desarrollar estrategias para su solución con los recursos disponibles. Preparar al alumno para eventos que aún no existen y para desarrollarse en actividades profesionales que se están por descubrir.

Cuando el sistema no funciona adecuadamente nos planteamos la idea de una reforma, pero cuando nos planteamos la existencia, funcionamiento y eficacia de todo el sistema, nos referimos a una revolución educativa y no solamente a una reforma.

Debemos permanecer muy atentos a los avances que nos generan las neurociencia y las nuevas tecnologías para poder hacer la revolución que requiere el sistema educativo. Acabar con las utopías de los programas curriculares y la educación comparada, para abrir paso a la educación diferenciada y la preparación para una vida plana.